Tendría esta genista 15 años, cuando llegó a casa un domingo de invierno poco antes de que dieran las 10... mi hora obligada eran las 9... y por entonces los horarios eran sagrados. Mi padre, bellísima persona pero muy riguroso, me 'leyó la cartilla' casi fuera de sí. Aunque acostumbrada a no rechistar, asumí mis cambios y esa vez expliqué que era culpa de un pequeño retraso mío agravado por la demora del autobús y por el trayecto de media hora hasta casa. Agregué que era tiempo de que fuera más comprensivo y que confiara más en mí, que no sacara las cosas de quicio por 45 minutos que no pude evitar. No entendió, tenía miedos infinitos por mi seguridad, y se puso más terco aún. Le dije entonces que si no podíamos entendernos en algo tan simple más valía que me fuera a pasar unos días a la casa de mis abuelos. Provista de uniforme y libros me fui. Mi madre me saludó, supongo que entendió que esa no era su guerra, ¿haría como cada domingo por la noche las palabras cruzadas del periódico? Mientras esperaba el autobús, llegó él con el coche... bajó y me abrazó.
Después, cuando se sentaba en su sillón a la hora en que le tocaba música y ponía a repetición 'Qué va a ser de ti', yo fantaseaba con que me la estaba cantando ;]
Mañana hará cuatro años que no está, pero le tengo. Bueno en fin, supongo que entenderás esta sensación contradictoria que provoca la pena que no encuentra resignación.
Genista

1956

1971

'Qué va a ser de ti' es el 6º corte de Mediterráneo - 1971
Qué va a ser de ti
Hace más de un año ya que en casa no está tu pequeña,
un lunes de noche la vi salir con su impermeable amarillo,
sus cosas en un atillo y cantando: "quiero ser feliz".
Te dejó sobre el mantel su adiós de papel, tu pequeña.
Te decía que en el alma y la piel se le borraron las pecas
y su mundo de muñecas pasó,
pasó veloz y ligera como una primavera en flor.
¿Qué va a ser de ti lejos de casa, nena, qué va a ser de ti?
Esperaste en el sillón y luego en el balcón, a la pequeña.
Y de punta a punta de la ciudad preguntaste a los vecinos
y saliste a los caminos, quién sabe dónde andará.
Y hoy te preguntas por qué un día se fue tu pequeña,
si le diste toda tu juventud, un buen colegio de pago,
el mejor de los bocados y tu amor,
amor sobre las rodillas, caballito trotador.
¿Qué va a ser de ti lejos de casa, nena, qué va a ser de ti...?



















